Pidiregas significan 18% del PIB; el esquema, pervertido por corrupción
El gobierno inventó un superávit primario para no dejarle
recursos, dice Sheinbaum
ISRAEL RODRIGUEZ
La principal forma de incorporar inversión privada en el sector energético
ha sido mediante el endeudamiento con particulares por medio de los Proyectos
de Inversión Financiada con Impacto Diferido en el Gasto (Pidiregas), cuyo
costo final terminó siendo superior a que si las paraestatales hubieran
contratado deuda de manera directa, denunciaron Claudia Sheinbaum y Mario Di
Costanzo, secretarios de Patrimonio Nacional y de la Hacienda Pública,
respectivamente, del ''gobierno legítimo'' encabezado por Andrés Manuel López
Obrador.
Los representantes indicaron que sólo para el ejercicio 2007 los Pidiregas
representan 99.3 por ciento de la inversión física de Petróleos Mexicanos
(Pemex).
En conferencia de prensa, Sheinbaum Pardo detalló que a la fecha el monto total
de los Pidiregas asciende a más de 1.6 billones de pesos, lo que representa el
18 por ciento del PIB y más del doble de la deuda pública externa.
Recordó que el Congreso de la Unión aprobó en 2005 una serie de reformas al
capítulo 12 de la Ley Federal de Derechos, que coloquialmente se conoce como
''nuevo régimen fiscal de Pemex'', que debían entrar en vigor en 2006.
Este nuevo régimen hubiera implicado que la carga fiscal directa de Pemex
pasara de representar 63 por ciento de sus ingresos en 2005, al 55 por ciento
en 2006, es decir, cerca de 150 mil millones de pesos.
Sin embargo, de forma arbitraria y contraviniendo esta reforma, ''el
gobierno espurio le inventa a Pemex un 'superávit primario' del mismo monto que
debía recibir, con la finalidad de justificar, de manera contable, su omisión
legal y el hecho de que esos recursos no lleguen a Pemex'', afirmó Sheinbaum.
Explicó que esto provocó que al terminar 2006, Pemex aportara al fisco 81
por ciento de sus ingresos totales (18 por ciento más que en 2005 y 26 por
ciento más de los que por ley le hubiera correspondido en 2006).
''Si la Ley Federal de Derechos se cumpliera, Pemex tendría recursos
fundamentales para capitalizarse y reducir los montos de su deuda. El gobierno
espurio lo sabe, pero mantiene un régimen fiscal que sangra a Pemex, para
evitar el cobro de impuestos a los grandes empresarios que apoyaron la campaña
de Calderón y forzar la privatización de un sector, que por ley está reservado
de manera inalienable al Estado''.
Por su parte, Mario Di Costanzo informó que para 2007 el superávit que se le
fijó a la petrolera mexicana es de 147 mil millones de pesos, con lo que al
final del presente ejercicio fiscal a Pemex le quitarán más de 307 mil millones
de pesos, que le corresponden por ley, con la finalidad de sustentar la ficción
contable del ''equilibrio presupuestal'' del gobierno espurio.
Ambos secretarios del ''gobierno legítimo'' indicaron que a pesar de que los
Pidiregas fueron supuestamente diseñados ''como una fuente complementaria de recursos
para grandes inversiones del sector energético'', a la fecha se han convertido
en una de las principales formas de incorporar la inversión privada en el
sector.
Di Costanzo comentó que el esquema Pidiregas se ha pervertido por
corrupción, debido a que los particulares que han ganado las licitaciones para
construir las obras, en múltiples casos no contaban con los recursos
suficientes, entonces acudieron a los mercados internacionales de capitales,
situación que encarece el financiamiento entre 3 y 4 puntos porcentuales.
En este año, sólo por el servicio de la deuda de los Pidiregas, Pemex tendrá
que erogar 38 mil millones de pesos por concepto de intereses. Por ello,
''desde el 'gobierno legítimo' hacemos un llamado a los propios trabajadores de
Pemex para que eviten que este patrimonio de los mexicanos se siga
privatizando''.